El Reino Unido finalmente reconocerá oficialmente a los pulpos y cangrejos como seres sensibles

El tema de la sensibilidad en los animales se ha vuelto una discusión actual, donde cuestiona el maltrato y la forma en la que son sacrificados para beneficios humanos. Si bien antes la proteína animal era reservada para quienes podían pagarlo, ahora que más personas tienen acceso se cuestiona la crueldad con la que estos animales llegan a las mesas de las personas.

«La sensibilidad es la capacidad de tener sentimientos, como sentimientos de dolor, placer, hambre, sed, calidez, alegría, consuelo y emoción», explican los investigadores en el informe.

Hasta ahora, los científicos registraron ocho medidas de sensibilidad en estos invertebrados, que incluye la capacidad de aprendizaje, la presencia de receptores del dolor y su conexión con el cerebro, la respuesta a los anestésicos y los comportamientos que lograron protección de una lesión.

«Sin duda, los crustáceos y cefalópodos experimentan el mundo de formas extremadamente diferentes a nosotros mismos. Lo que importa, sin embargo, es si esa experiencia implica una experiencia consciente de placer y dolor», concluye el informe.

«Creemos que la evidencia es suficiente para demostrar que estos animales experimentan placer y dolor».

«El gobierno puede simplemente ignorarlo y hacer lo suyo», dijo la baronesa Jenny Jones. «Al igual que hicieron con el cambio climático y los créditos de carbono, pueden hacerlo con el bienestar y la sensibilidad de los animales».

Se comentó que centrar la atención de la sociedad en el bienestar animal individual puede usarse para distraer o incluso frenar la acción en problemas sistémicos más grandes que enfrentan estos animales, como nuestra destrucción a gran escala de sus hogares en la naturaleza.

La publicación incluye tomar «medidas proporcionadas para regular las prácticas que son una fuente de preocupaciones razonables y generalizadas sobre el bienestar animal».

También incluye prohibir la extracción de garras de los decápodos y sacrificarlos humanamente, lo que por supuesto significa que no habrá más crueles cocciones de langosta viva. Ademas sugieren que solo los manipuladores capacitados deberían poder vender crustáceos vivos.

«La enmienda también ayudará a eliminar una gran inconsistencia: los pulpos y otros cefalópodos han estado protegidos en la ciencia durante años, pero no han recibido ninguna protección fuera de la ciencia hasta ahora», dice el filósofo de la ciencia cognitiva Jonathan Birch.

El hecho de reconocer a los pulpos y cangrejos como sensibles es un paso positivo para mejorar la relación con el planeta tierra en general, y que debería usarse de ejemplo para las demás especies, solo el tiempo dirá si esta nueva tarea ayudará o dificultará aún más la vida de estos magníficos seres con los que compartimos nuestro hogar, el planeta tierra.

El informe completo lo puede encontrar aquí.

Ricardo Costello

Egresado del Tecnológico de Monterrey. Apasionado por la Ciencia.

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