Los científicos enseñaron a las ratas a jugar a las escondidas y literalmente las hizo saltar de alegría

Ha sida divertida la experiencia el hecho de que dos equipos: uno de científicos y otro de ratas se hayan reunido para un experimento. Y las ratas pequeñas pasaron semanas jugando al escondite, literalmente saltando de alegría.

La dinámica consistía en la inclusión de 6 ratas macho adolescentes que las entrenaron para jugar a las escondidas en contra de la neurocientífica Annika Stefanie Reinhold.

Los científicos pusieron en una habitación los escondites hechos de diferentes cajas y permitieron que las ratas se acostumbraran al espacio. Los animales aprendieron que si empezaban el juego dentro de una caja cerrada, eran el buscador, mientras que estar en una caja abierta representaba que necesitaban esconderse. La evidencia se informa en Science.

A través del tiempo, las ratas se volvieron más cautelosas, entendiendo que las cajas opacas son los mejores lugares para esconderse y comprobar los lugares donde su rival de dos patas se había escondido antes cuando buscaba. Al aprender a jugar, las ratas fueron recompensadas por el éxito con caricias, cosquillas y un poco de juego brusco.

«Persiguen nuestra mano, les hacemos cosquillas desde el costado, es como un ir y venir un poco como cuando juegas con pequeños gatitos o cachorros», dijo a la AFP Konstantin Hartmann de la Universidad de Humboldt.

«Este tipo de investigación también ayudará a otros científicos a ver en ratas más de lo que normalmente se ve cuando se obtiene la rata y se usa para experimentos estándar, cuando no se sabe lo que pueden hacer estos animales», dijo Hartmann a la AFP.

«Cuando trabajas mucho con ratas a lo largo de los años, ves lo inteligentes que son estos animales y lo sociables que son. Pero aún así fue muy sorprendente para nosotros ver lo bien que lo hicieron».

Otra evidencia de que los animales se la estaban pasando bien era que a menudo saltaban para esconderse en un nuevo lugar una vez que las habían encontrado. Como niños emocionados, querían seguir jugando una y otra vez.

Este tipo de experimentos marcan una tendencia distinta entre lo que pueden hacer los animales ahora y en el futuro ya que pudieran ser entrenados para otro tipo de actividades. Las ratas de laboratorio se han utilizado para probar tratamientos antes que hacerlo en humanos, sin embargo el hecho de que se utilicen para fines distintos a los experimentos de las farmacéuticos puede abrir posibilidades diferentes para entender cómo se desenvuelven en su ambiente.

El hecho de que se hayan utilizado diferentes cajas y ellas se ambientaran ahí, han hecho que las criaturas comprendieran el juego y la dinámica, levanta esperanzas para poder utilizar el experimento en más especies y poder medir su capacidad.

La evidencia se informa en Science.

Ricardo Costello

Egresado del Tecnológico de Monterrey. Apasionado por la Ciencia.

Deja un comentario