La misteriosa señal ‘alienígena’ de Proxima Centauri pudo ser un artefacto defectuoso terrestre

El telescopio Parkes Murriyang, de 64 metros, es una de las instalaciones que participan en la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Crédito: CSIRO/A. Cherney

El 29 de abril de 2019, los astrónomos detectaron una extraña señal de radio que se dirigía hacia la Tierra, se pensaba que provenía desde Proxima Centauri, el sistema estelar más cercano al nuestro que se ubica a unos 4,2 años luz de distancia. Tentativamente este sistema estelar contiene al menos un planeta potencialmente habitable. Se pensó que era un posible signo de inteligencia alienígena, pero una nueva investigación sugiere que la señal en realidad fue generada por algún aparato defectuoso aquí, en la Tierra. Los resultados se informan en dos artículos publicados en Nature Astronomy.

Tampoco podemos juzgar la primera impresión que causó esta señal, pues caía en una estrecha banda de ondas de radio de 982 MHz que rara vez emiten las aeronaves o los satélites humanos. No obstante, la señal que duró 5 horas y que en su momento fue misteriosamente emocionante, no volvió a aparecer debido a que probablemente no provenía en absoluto de Próxima Centauri.

«Se trata de una interferencia de radio de origen humano procedente de alguna tecnología, probablemente en la superficie de la Tierra», dijo Sofia Sheikh, astrónoma de la Universidad de California (UC), en Berkeley, y coautora de ambos trabajos.

Un proyecto en curso en la búsqueda de inteligencia extraterrestrex de $100 millones llamado Breakthrough Listen, desde 2016, ha utilizado telescopios en todo el mundo para escuchar posibles transmisiones de civilizaciones alienígenas. El programa ha detectado millones de señales de radio de origen desconocido, casi todas las cuales podrían clasificarse rápidamente como provenientes de interferencias de radio en la Tierra, de fuentes como torres de teléfonos móviles o radares de aviones, se explica en Nature.com.

La historia de esta señal denominada BLC1 por ‘Breakthrough Listen candidato 1’, comienza en abril de 2019, cuando Andrew Zic, que en ese momento era un estudiante de doctorado en la Universidad de Sydney, comenzó a observar la estrella cercana Proxima Centauri con múltiples telescopios para buscar actividad de llamaradas.

La misteriosa señal fue detectada por primera vez el año pasado por Shane Smith, un estudiante universitario del Hillsdale College de Michigan. Smith estaba revisando los datos que Parkes recogió durante seis días en abril y mayo de 2019, cuando en ese momento ni siquiera se estaba buscando señales extraterrestres.

El telescopio registró más de 4 millones de señales de radio de las cercanías de Proxima Centauri durante esa ventana de observación, pero solo BLC1 que parecía proceder de la propia estrella y que duró unas 5 horas, sorprendió a los astrónomos.

Durate noviembre de 2020, y en enero y abril de este año, los investigadores apuntaron nuevamente el telescopio Parkes hacia Próxima Centauri con la esperanza de captar la señal de nuevo. Lamentablemente, no pudieron. Debido a que la señal no reapareció en las observaciones de 2020 y 2021, podría provenir de un equipo electrónico que funcionaba mal que se apagó o se arregló, dijo Sheikh. Tras un minucioso análisis se sospecha que la señal es más bien terrestre y el equipo que la provocó estaba relativamente cerca de Parkes, quizás a unos pocos cientos de kilómetros.

«Es realmente valioso para nosotros tener estos ensayos», dijo Jason Wright, astrónomo de la Universidad Estatal de Pensilvania en University Park. «Necesitamos estas señales candidatas para poder aprender cómo vamos a tratarlas: cómo demostrar que son extraterrestres o de origen humano».

Los estudios se pueden leer detalladamente en Nature Astronomy.

Brandon Córdova

Redactor de ciencia para Enséñame de Ciencia y comunicador científico en Somos Cosmos. Estudia Ingeniería Ambiental en la Universidad Privada del Norte (UPN).

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