Adiós a las pastillas: crean un nanorobot que es capaz de administrar medicamentos guiado por campos magnéticos

La tecnología ha alcanzado grandes progresos dentro de diversas áreas, entre ellas, la medicina. Por lo que es de esperarse que esta logre grandes avances que incluso se llegue a pensar que se trata de simple ciencia ficción, pero se nos ha demostrado que esto ha sido posible.
Recientemente, se ha dado a conocer que la Universidad Tecnológica de Nanyang publicó un artículo que describía la creación de un robot blando, el cual fue creado en un subcampo de la robótica en donde los materiales son flexibles en lugar de rígidos, con un tamaño similar al de un grano de arroz.
La función que tendrá este pequeño robot es la de transportar medicamentos a aquellos lugares del cuerpo en donde sean más eficaces. Su descripción detallada ha sido publicada en el artículo Advanced Materials, en donde demuestra que es posible controlar sus movimientos por medio de campos magnéticos.
Entre estos movimientos, se encuentra que puede rodar, trepar o arrastrarse en cualquier ambiente casi inaccesible para cualquier otro tipo de tecnología. Lum Guo Zhan, quien es el autor principal del estudio, asegura que: «la funcionalidad de dispensación de medicamentos no tiene precedentes para robots de escala pequeña, ya que la mayoría de los robots existentes de ese tipo pueden, como mucho, transportar un tipo de medicamento».
Una de las ventajas de este robot blando es que puede cambiar la secuencia de dispensación de medicamentos y la dosis, además de que tiene la capacidad de mantener su movilidad y liberar dosis de medicamento en diferentes lugares.
Se espera que el robot pueda superar las siguientes fases de pruebas y ensayos, lo que demostraría que se ha vuelto a dar un gran paso para revolucionar la ciencia y acercarnos más a nuevas terapias que permitan, con tan solo un robot, suministrar dosis de medicamentos en cantidades específicas y exactas en puntos estratégicos del organismo.
El robot blando está compuesto de micropartículas magnéticas y de polímero, por lo que es una excelente manera de avanzar hacia la medicación personalizada y que, además, está hecho de materiales que son amigables con el cuerpo.

Por el momento, este pequeño robot se encuentra en periodo de experimentación, pero ya se sabe que este dispositivo ha sido capaz de navegar en ambientes viscosos similares al interior del cuerpo humano, a una velocidad de entre 0,30 y 16,5 milímetros por segundo, además de que ha conseguido liberar su carga de medicamento durante 8 horas.
Lum Guo Zhan declaró: «Dado que nuestro robot de pequeña escala puede explotar su tamaño para acceder de manera no invasiva al cuerpo humano a través de aberturas naturales o punciones, será capaz de salir por esas aberturas también […] el pensamiento de que estos robots tienen el potencial de transformar un amplio abanico de tratamientos en el futuro nos motiva a mí y a mi equipo para empujar los límites a esta tecnología».
