Científicos descubren una bacteria que puede convertir la materia en oro macizo

Los científicos han logrado dar un nuevo salto: con bacterias han conseguido convertir la materia en oro.
Puede parecer imposible, pero lo cierto es que no. Ahora, la bacteria Cupriavidus metallidurans ha sido capaz de producir oro mediante metales pesados, lo que se supone que es un paso de gran importancia en áreas de la biomineralización, lo que podría ayudar a encontrar nuevas formas de reciclar el oro que se encuentra presente en nuestros celulares y aparatos electrónicos en general.
De acuerdo con un artículo publicado en la revista Metallomics, de la Royal Society of Chemistry, un equipo de químicos ha encontrado algo sorprendente en la bacteria Cupriavidus metallidurans, la cual es una bacteria Gram-negativa, de morfología bacilo y no formadora de esporas que puede sobrevivir y florecer en condiciones milimolares de metales pesados.
La principal misión de esta bacteria es la de eliminar los metales pesados que se encuentra en el ambiente y en su lugar, los reduce a nanopartículas de oro, siendo aquí donde produce la biomineralización.
Y aunque los procesos de biomineralización no son desconocidos en varias especies, especialmente en los microorganismos, quienes tienen un papel fundamental a la hora de que se crean nuevos depósitos minerales.
Pero si algo no se conocía era que existiera una bacteria o especie capaz de transformar los metales pesados en depósitos de oro y cobre, pudiendo ser reducidos a oro tal y como lo conocemos.
En esto juega un papel de suma importancia la enzima CopA, que oxida el oro y el cobre con el objetivo de que se acabe con la bacteria, lo que permite que esta elimine los metales y se generen estos depósitos en la naturaleza.
Y a pesar de que no es la única manera en la que la naturaleza puede formar el oro, sí se trata de una de sus tantas formas en las que reacciona para propiciar la creación de este tipo de minerales.

Tomando en cuenta los anteriores puntos, los científicos podrían dar entrada a nuevos métodos de creación de estos materiales de una manera sostenible, para que no se sobreexploten los recursos naturales del planeta y así es como podríamos cuidar que no se termine todo lo que nuestro planeta nos ofrece.
Por lo que este descubrimiento abre un abanico de nuevas posibles aplicaciones para la vida moderna, siendo ejemplo de ello el que se pueda aprovechar la capacidad de la bacteria Cupriavidus metallidurans para transformar la manera en la que se aborda la minería y se estudie para encontrar algo nuevo acerca de la creación de materiales sintéticos.
Sin embargo, también es de suma importancia que se lleve a cabo una buena gestión de la forma en la que se aplica esta bacteria sobre los entornos naturales y verificar que las implicaciones ambientales no causen daños a los ecosistemas que nos rodean.
Por lo que, si la bacteria resulta una manera sostenible de producir oro sin tener que recurrir a los métodos tradicionales, podríamos darle un giro completamente distinto a la extracción y ceración del oro sin sobreexplotar los recursos naturales de la Tierra ni recurrir a productos químicos.
