El hombre pensó que tenía una hernia, pero era un útero, cuello uterino, trompa de Falopio y ovario

La «hernia» de un padre de 3 hijos resultó ser un ovario, una trompa de Falopio y un cuello uterino. (Getty Images/iStockphoto)

Un padre de 3 hijos se sometió a una operación luego de que los médicos le diagnosticaran una hernia inguinal. Para sorpresa, cuando lo operaron, encontraron un testículo y genitales femeninos en el bulto

El hombre de 67 años había nacido con un solo testículo descendido, recientemente ingresó en un hospital en Kosovo quejándose de una hinchazón en la ingle que había durado una década. Tenía un bulto de 15 centímetros por 10 centímetros, pensaba que se trata de una hernia, pero cuando los cirujanos lo inspeccionaron se toparon con un útero, cuello uterino, trompa de Falopio y ovario, además del testículo que le faltaba.

«Un hombre de 67 años se presentó en nuestro hospital con una hinchazón inguinal izquierda unilateral desde hace 10 años y criptorquidia del lado derecho desde el nacimiento. La tumefacción aumentaba durante la bipedestación, la tos y la tensión abdominal, pero disminuía de tamaño en posición supina», escriben los autores en la presentación del caso.

Según los investigadores, el paciente tenía caracteres sexuales primarios y secundarios normales. Estaba casado y tenía 3 hijos. «La exploración física presentaba un varón con osteomuscularidad y pilosidad masculina media, pene bien desarrollado con apertura uretral en el glande».

El hombre fue diagnosticado con una condición muy inusual conocida como síndrome del conducto mülleriano persistente (PDMS). Ocurre cuando los comienzos de un útero conocido como el conducto de Müller no se descomponen en el desarrollo temprano de los hombres y solo se han informado unos 200 casos de PMDS en la literatura médica.

«El síndrome del conducto mülleriano persistente es una forma rara de pseudohermafroditismo masculino que se detecta casualmente durante una operación quirúrgica de criptorquidia o hernia inguinal», escriben los médicos en un informe de caso. «El tejido ovárico está bien adherido a los testículos y al epidídimo, también localizado en otros lugares asemejándose a un tumor de estas estructuras. Las estructuras vasculares y tubulares a menudo no están bien separadas del útero y del cuello uterino. En estos casos, es mejor no realizar la histerectomía para evitar el daño de la vascularización de los testículos y del conducto».

De acuerdo con el Centro de Información sobre Enfermedades Genéticas y Raras (GARD), los niños que nacen con el síndrome del conducto mülleriano persistente (SDPM) suelen tener testículos no descendidos (criptorquidia) o hernias inguinales. Su diagnóstico en general se da accidentalmente durante una intervención quirúrgica para tratar una o ambas afecciones, y se encuentra un útero y/o otros órganos femeninos. Los adultos con SDPM tienen un mayor riesgo de infertilidad y de desarrollar cáncer testicular.

El tratamiento de un paciente con SDPM suele consistir en una intervención quirúrgica para corregir la posición de los testículos y extirpar el útero, las trompas de Falopio u otras estructuras femeninas. Algunas causas de infertilidad pueden tratarse mediante la extracción de esperma de los testículos y el uso de tecnología de reproducción asistida (TRA).

El caso se detalla en un informe publicado en la revista Urology Case Reports por médicos de la Universidad de Prishtina.

Brandon Córdova

Redactor de ciencia para Enséñame de Ciencia y comunicador científico en Somos Cosmos. Estudia Ingeniería Ambiental en la Universidad Privada del Norte (UPN).

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