La variante de Omicron pone a los científicos en alerta

Los científicos en Sudáfrica están apresurados en rastrear el alarmante aumento de una nueva variante del coronavirus SARS-CoV-2 que es responsable del COVID-19.  Esta nueva variante incluye una gran cantidad de mutaciones que han sido encontradas en otras variantes, incluida Delta, y al parecer se está esparciendo de manera acelerada por Sudáfrica.

«Estamos volando a gran velocidad», comenta Penny Moore, viróloga de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, Sudáfrica, cuyo laboratorio está verificando el potencial de la variante para esquivar la inmunidad de vacunas e infecciones previas. Hay informes anecdóticos de reinfecciones y de casos en personas vacunadas, pero «en esta etapa es demasiado pronto para decir algo», menciona Moore.

Una de las prioridades que más atañen a los investigadores es estar al pendiente de la variante más de cerca a medida que se propaga, ya que se encontró por primea vez en Botswana a principios de este mes y desde entonces ha aparecido en una persona que se trasladaba a Hong Kong desde Sudáfrica. El equipo de expertos está tratando de comprender las propiedades de la variante, por ejemplo, el saber si puede evadir las respuestas inmunitarias desencadenadas por las vacunas, y si causa una enfermedad más grave que la que ocasionan las otras variantes.

«Hay muchas cosas que no entendemos sobre esta variante», comentó Richard Lessells, médico de enfermedades infecciosas de la Universidad de KwaZulu-Natal en Durban, Sudáfrica, en una rueda de prensa gestionada por el departamento de salud de Sudáfrica el 25 de noviembre. «El perfil de la mutación nos preocupa, pero ahora tenemos que hacer el trabajo para comprender el significado de esta variante y lo que significa para la respuesta a la pandemia».

Todo comenzó desde el 16 de enero del 2020,  cuando Thijs Kuiken, patólogo veterinario, descubrió algo alarmante. Se encontraba en el tren, viajando a casa leyendo un documento que la revista médica británica “The Lancet” (Una de las revistas médicas más importantes y de referencia a nivel mundial) le había solicitado leyera y revisara, en menos de 48 horas.

El documento, redactado por científicos de Hong Kong, hablaba de un virus desconocido que era capaz de propagarse de persona en persona. Una familia de 6 miembros visitaba Wuhan y 5 de ellos habían sido contagiados.  La conclusión de los investigadores fue contundente: “El nuevo virus, ahora conocido como SARS-CoV-2, se transmitía entre personas” Desde ese entonces las variantes no han dejado de aparecer.

El 26 de noviembre del 2021 la OMS señaló la cepa, conocida como B.1.1.529, como una variante de preocupación y la nombró Omicron, siguiendo el consejo de científicos que forman parte del Grupo Asesor Técnico de la OMS sobre el SRAS. Evolución del virus CoV-2. Omicron se une a Delta, Alpha, Beta y Gamma en la lista actual de variantes alarmantes de la OMS.

Los investigadores también quieren registrar el potencial de la variante que tiene para extenderse a nivel mundial, que posiblemente pueda provocar nuevas olas de infección o que haga que las demás variantes se potencialicen.

Puede ver la publicación original en la revista Nature. 

Ricardo Costello

Egresado del Tecnológico de Monterrey. Apasionado por la Ciencia.

Deja un comentario