Los científicos hicieron un estudio real sobre los abrazos y nos hace sentir cálidos por dentro

Después de dos años de pandemia y de evitar abrazarnos, lo más probable es que ya hayamos perdido la práctica y es totalmente comprensible.

Ahora se ha comprobado que las personas tienden a obtener mayor placer cuando los abrazos duran 5 segundos o más.

También podemos dar abrazos de forma cruzada, donde un brazo pasa por encima del hombro del otro, mientras que el otro brazo puede pasar por abajo del hombro del otro, a diferencia de los abrazos «cuello-cintura», en el cual una persona abraza la cintura y la otra abraza el cuello.

En el experimento, más de 40 participantes consideraron igualmente agradables los dos tipos de abrazos. Los abrazos que duraron un segundo fueron los menos placenteros y los abrazos de 5 y 10 segundos fueron los más agradables.

Los autores del experimento se sorprendieron al ver que los participantes se acostumbraron a los abrazos de 10 segundos, aunque las respuestas fueron bastante variadas.

Una de las participantes mencionó que se sentía mejor cada vez, sin embargo otro pidió retirarse a mitad del abrazo de 10 segundos.

En la vida real las personas están más acostumbradas a que los abrazos duren 3 segundos, por lo que es más probable que se sientan más cómodas y en familiaridad con el abrazo de 5 segundos que con el de 10 segundos.

«Nuestros hallazgos sugieren que los abrazos más largos son más agradables que los abrazos muy cortos y los abrazos cruzados son más comunes que los abrazos de cuello a cintura», concluyen los autores.

Lamentablemente, la pandemia puso una pausa a una réplica del experimento de laboratorio entre los participantes masculinos, por lo que aún no está definido si esta preferencia por abrazos más largos existe entre sexos o géneros.

El estilo de abrazar parece cambiar de acuerdo a quien está dando y recibiendo el toque. Cuando los autores seleccionaron al azar a más de 200 personas en un campus universitario para darse un abrazo espontáneo, vieron grandes diferencias entre los participantes masculinos y femeninos.

El abrazo ‘entrecruzado’ se usó con mayor frecuencia, pero esto fue especialmente cuando el abrazo se dio entre hombres. Las parejas masculinas dieron abrazos el 82 por ciento de las veces. No obstante, las mujeres daban más abrazos ‘cuello-cintura’ cuando abrazaban a parejas femeninas o masculinas.

El estudio respalda investigaciones anteriores de 1995, que también evidenciaron que los abrazos entre parejas masculinas se realizan de manera diferente a los abrazos entre parejas femeninas.

En 1999, los investigadores argumentaron que los abrazos cruzados eran interpretados por los abrazadores como más igualitarios, por lo que los autores del estudio actual sugieren que cuando los hombres se abrazan podría ser una forma de «expresar el reconocimiento de la igualdad». Cuando las mujeres se abrazan, es posible que lo estén haciendo por diferentes razones.

Aún queda mucho por conocer ya que se debe estudiar este tipo de experimentos con diferentes culturas y edades.  Una de las organizadoras, la psicóloga Anna Düren, le comentó a Science que algunos participantes sentían que el abrazo cuello-cintura era más romántico que el estilo entrecruzado. Para ser un elemento básico de la vida humana, todavía hay mucho que no sabemos y que podemos aprender sobre los abrazos.

El registro presentados aquí proporcionará una base para futuras investigaciones sobre el tacto agradable», concluyen los investigadores, «especialmente para la investigación sobre los abrazos, que son muy frecuentes pero todavía muy poco estudiados».

El estudio fue publicado en Acta Psychologica.

Ricardo Costello

Egresado del Tecnológico de Monterrey. Apasionado por la Ciencia.

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