Captan en video como un delfín azota un pulpo sobre las olas para poder comerlo.

Los delfines son uno de los mamíferos que se reconoce que son de las especies más inteligentes del mundo, tienen un orificio nasal en región superior que se llama espiráculo y por este pueden respirar, de igual forma tienen una cabeza muy grande con un hocico pronunciado y se comunican y orientan con sonidos, saltos y en última instancia utilizan su ecolocalización para no desorientarse.

Son animales increíbles y han sido parte de muchas interacciones humanas, al encontrarse cerca de la costa y en algunos casos hasta ser partícipes en la pesca, donde pescadores y delfines acorralan cardúmenes completos y estos se llevan parte de la pesca obtenida por su labor.

Es importante mencionar que estos mamíferos se encuentran en un rango de depredador en la cadena alimenticia, lo que les impone tener ciertos hábitos para adaptarse a las condiciones de la presa y saber cómo es que se puede cazar a la misma.

Cuando se trata de presas de gran tamaño es natural que el depredador debe ablandar o partir a la presa en partes más pequeñas para que estas puedan ser ingeridas, como es el caso de “los cocodrilos y los caimanes realizan un “giro mortal” giratorio para desmembrar presas grandes” e inclusive las orcas llegan a tener conductas, algo bruscas, al lanzar por el aire delfines, rayas e incluso hasta pingüinos en algunos casos para que la presa no pueda evadirlos por su aturdimiento y la puedan comer entera.

Se sabía que los delfines nariz de botella (Tursiops spp.) llegaban a sacudir y arrojar a peces para trozarlos e ingerirlos con facilidad, inclusive los delfines mulares tienen una técnica impresionante para partir al pez espada gigante (Sepia apama) y retirar la cabeza de este.

Sin embargo, aunque se sabía que los delfines llegaban a alimentarse de pulpos, estos no son presas de fácil ingestión, ya que por su naturaleza membranosa y ventosas en brazos y tentáculos pueden sofocar a su presa en su tracto digestivo.

En un estudio dirigido por Kate Sprogis se muestra cómo es que los delfines logran dar hasta 12 sacudidas de pulpo en aproximadamente 5 minutos para poder ingerirlo.

Esto con el fin de aturdirlo lo suficiente o incluso matarlo para que este sea de fácil digestión, debido a la naturaleza del acto, es una hazaña peligrosa y que únicamente se lleva a cabo, debido al valor nutricional que esta brinda, aunque es un comportamiento no antes visto y no en todos los delfines, puede ser una táctica para ampliar el menú de estos cetáceos, en palabras de la autora “el manejo de pulpos parece ser relativamente raro en la población, este comportamiento de presa y manejo podría ser de gran importancia para los delfines, especialmente durante períodos en los que las presas alternativas pueden ser limitadas.”

 

Esta información fue publicada originalmente en la revista Marine Mammal Science.

Christian Ávila

Licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México, gusto por las diversidades y con experiencia en técnicas moleculares y de diagnóstico, enfocado en el aprendizaje continuo y difusión de la ciencia

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