¿Las matemáticas rigen al universo o son una invención humana?

La naturaleza es capaz de crear formas, texturas y complejas estructuras de distintos materiales sin olvidar la parsimonia de sus partes, de modo que su conformación sea lo más perfecta posible.

La naturaleza tiende a ahorrar energía en los distintos procesos por ello busca las formas más ideales para el medio dónde se desarrolla y las funciones que realiza.

Es natural que podamos ver patrones en los distintos objetos y seres vivos, ya que la naturaleza se ha encargado de crearlos a todos. Los girasoles, abejas, nautilus, colmillos, son sólo algunos ejemplos de formas en las que es posible distinguir estos patrones.

Habitualmente se piensa que las matemáticas fueron una invención humana para poder traer de un sentido abstracto a uno más palpable las manifestaciones, hechos y estructuras que se suscitan en el mundo natural. Sin embargo, hay otras corrientes que describen a las matemáticas como algo más que sólo una herramienta creada por los humanos.

Sugieren que las matemáticas son de lo que se compone el mundo y está realidad y la naturaleza están basadas en seguir normas estrictamente marcadas por las matemáticas de las cuales se parte para la conformación del mundo físico.

Pensar en ello sería afirmar que las matemáticas han existido eones atrás, antes que los humanos las descubrieran, como bien describe el filósofo Sam Baron de la Universidad Católica Australiana.

«Si las matemáticas explican tantas cosas que vemos a nuestro alrededor, entonces es poco probable que las matemáticas sean algo que hemos creado».

De ser así, las matemáticas serían un componente fundamental de la naturaleza que nos daría hincapié a reconsiderar el lugar que ocupamos en el mundo.

Este pensamiento sobre las matemáticas se remonta a muchos siglos atrás con la llegada de Pitágoras quien afirmaba que la música al igual que las matemáticas eran lenguajes universales entendidos por la naturaleza y que la estructura misma de los objetos se encontraba «compuesta por números».

Es curioso pensar que más de dos milenios después seguimos estudiando la física detrás de la naturaleza y aún nos preguntamos cómo rayos una coliflor puede ser tan perfecta.

Hay patrones que se denominan fractales, los cuales son encontrados en la forma de los helechos, las ramificaciones en los vasos sanguíneos y hasta en los anillos de Saturno, estos se describen como formas geométricas compuestas por copias de sí mismas cada vez más pequeñas en una secuencia infinitesimal que profundiza en la estructura misma.

Otro claro ejemplo son los panales de abejas que presentan una forma perfecta, para almacenar la mayor cantidad posible con su característica forma hexagonal.

Sin olvidar los números favoritos de la naturaleza, mejor conocidos como los números de Fibonacci que se componen por la suma de los dos números anteriores.

Desde las galaxias y hasta los nautilus es posible apreciar estos patrones que a la fecha siguen siendo descubiertos y seguí profundizando sobre la íntima relación que las matemáticas y la naturaleza llevan desde el inicio de los tiempos.

 

La información fue consultada de WITPRESS Y AGU.

Christian Ávila

Licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México, gusto por las diversidades y con experiencia en técnicas moleculares y de diagnóstico, enfocado en el aprendizaje continuo y difusión de la ciencia

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