El veneno de las abejas mata las células agresivas del cáncer de mama, según estudio

El veneno de las abejas se utiliza como tratamiento natural para diversas dolencias, sus defensores afirman que ofrece una amplia gama de propiedades medicinales. Aunque no todos los supuestos beneficios están respaldados por la ciencia, la investigación ha demostrado que tiene varias propiedades medicinales poderosas. Un fascinante estudio de laboratorio, publicado en Nature Precision Oncology, reveló que el veneno de abeja mata las células cancerosas y deja relativamente indemnes a las células normales, tanto in vitro como en modelos de ratón.

«El veneno era extremadamente potente», dijo en un comunicado la autora principal, la Dra. Ciara Duffy, del Instituto de Investigación Médica Harry Perkins. «Descubrimos que la melitina puede destruir completamente las membranas de las células cancerosas en 60 minutos».

El estudio se centró en probar el efecto del veneno en determinados subtipos clínicos de cáncer de mama, incluido el cáncer de mama triple negativo (TNBC), cuyas opciones de tratamiento son limitadas. El TNBC representa aproximadamente el 15% de todos los cánceres de mama. En muchos casos, sus células producen más cantidad de una molécula llamada EGFR que la observada en las células normales. Desarrollar un tratamiento eficaz es una tarea muy complicada, ya que se debe afectar específicamente a esta molécula, dejando ilesas a las células sanas.

Las abejas utilizan la melitina -la molécula que constituye la mitad de su veneno y hace que sus picaduras sean realmente dolorosas- para combatir sus propios patógenos. Los insectos producen este péptido no sólo en su veneno, sino también en otros tejidos, donde se expresa en respuesta a las infecciones.

Los investigadores descubrieron que la melitina podía ser un potencial recurso contra el cáncer de mama triple negativo y el HER2-positivo, e incluso consiguieron diseñar el compuesto para que fuera más eficaz contra las células cancerosas. Lo mejor de esto es que la melitina tuvo poco impacto en las células normales, por lo que podemos decir que se dirigió específicamente a las células que producían una gran cantidad de EGFR y HER2 (otra molécula producida en exceso por algunos tipos de cáncer de mama); incluso afectó a la capacidad de replicación de las células cancerosas.

«Probamos el veneno de abeja en células mamarias normales y en células de los subtipos clínicos de cáncer de mama: receptor hormonal positivo, enriquecido con HER2 y cáncer de mama triple negativo», dijo la Dra. Ciara Duffy. «Descubrimos que tanto el veneno de abeja como la melitina reducían de forma significativa, selectiva y rápida la viabilidad del cáncer de mama triple negativo y de las células de cáncer de mama enriquecidas con HER2».

Resultó ser más impresionante aún, cuando el equipo utilizó la acción de la melitina combinada con medicamentos de quimioterapia en ratones. El tratamiento experimental redujo los niveles de una molécula que las células cancerosas utilizan para evadir la detección por parte del sistema inmunológico. En otras palabras, la combinación resultó ser eficaz para suprimir el crecimiento del cáncer, lo que significa que podría ser crucial para combatir un tipo de cáncer de mama notoriamente agresivo.

«Este estudio demuestra que la melitina interfiere en las vías de señalización de las células del cáncer de mama para reducir su replicación. Es otro magnífico ejemplo de cómo los compuestos de la naturaleza pueden utilizarse para tratar enfermedades humanas», dijo el profesor Peter Klinken, jefe científico de Australia Occidental.

Los resultados de la investigación se han publicado en la revista Nature Precision Oncology.

Brandon Córdova

Redactor de ciencia para Enséñame de Ciencia y comunicador científico en Somos Cosmos. Estudia Ingeniería Ambiental en la Universidad Privada del Norte (UPN).

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