Ni negros, ni agujeros: una nueva teoría recurre a las «estrellas oscuras» para concebir un universo sin singularidades.

Se ha escuchado hablar mucho sobre los agujeros negros, descritos literalmente como rupturas en el espacio-tiempo, capaz de doblegar con su gran poder inclusive a la luz.

Sólo contamos con algunos datos y especulaciones sobre sus características, ya que parece en la actualidad imposible estudiarlos a detalle, debido a su naturaleza misma.

Pero, ¿qué pasaría si muchos de estos realmente fueran estrellas oscuras?

La hipótesis postulada por el astrónomo Igor Nikitin, propuso un “agujero negro” que realmente se tratase de un núcleo de densidad increíblemente alta, qué, sin tratarse de una densidad infinita, estuviera concentrada en un espacio increíblemente pequeño, al cuál se define como longitud de Planck, siendo que esta describe, aún de manera lógica para la física actual, la unidad de medida más pequeña conocida.

La idea de los agujeros negros sugiere que exista un espacio en los mismos en el cual no sea posible medir o determinar magnitud física alguna, a este espacio dentro de los agujeros negros se le conoce como singularidad. Esta idea nace de la ruptura espacio-temporal donde no es posible obtener estos valores, sin embargo si consideramos la hipótesis de Igor Nikitin, vemos que realmente la necesidad de una singularidad se vuelve irrelevante, ya que se estaría tratando de un espacio hiperdenso de la materia y no de una ruptura como tal.

Es posible que su aspecto exterior sea muy semejante al de un agujeron negro, sin embargo de ser verdad, sólo se estaría tratando de una composición física distante del tan famoso agujero negro.

Como se menciona los agujeros negros y, en este caso, las estrellas oscuras ultradensas con núcleos de Planck serían capaces de atraer partículas que inclusive carecen de masa como los fotones, los gravitones o cualquier otro tipo de partícula que no presente masa.

Al hacer uso de esta hipótesis es posible tener una nueva concepción de lo que conocemos como agujeros negros, en algunos casos, y así también evitar la idea de la singularidad que vuelve compleja y caótica la ecuación.

Existen científicos e investigadores un tanto más tradicionales que defienden el modelo original, ya que se vuelve difícil pensar en cómo es que la materia puede compactarse a tal grado, sin embargo esta es una hipótesis más permisiva respecto a las características de los agujeros negros.

Además se podría pensar que es una hipótesis que nos acerca un poco más al entendimiento de la materia oscura, por lo que el autor menciona que “se consideran varios modelos de estrellas oscuras con núcleos de Planck, lo que da como resultado la siguiente hipótesis sobre la composición de la materia oscura. Las galaxias están inundadas con radiación de baja energía de las estrellas oscuras. El tipo de partícula puede ser fotones y gravitones del modelo estándar, también puede ser un nuevo tipo de partículas sin masa”.

 

La información fue publicada en arXiv.

Christian Ávila

Licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México, gusto por las diversidades y con experiencia en técnicas moleculares y de diagnóstico, enfocado en el aprendizaje continuo y difusión de la ciencia

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