Hombre fabrica su propia máquina de rayos X después de que un hospital le cobrara 69.2k dólares

Un YouTuber e ingeniero estadounidense que vive actualmente en el condado de Ventura, California, construyó su propia máquina de rayos X después de quedarse atascado con una costosa factura de hospital. Aunque a este chico le haya funcionado, no recomendamos intentarlo en casa, dado que la exposición a la radiación puede ser peligrosa.

Se trata de Willam Osman, quien tras recibir una factura de hospital de 69.210,32 dólares que incluyó una ronda de antibióticos y una radiografía, optó por un esfuerzo arriesgado para construir su propia máquina de rayos X totalmente funcional por menos del coste de sus gastos médicos reales. Construir la máquina de rayos X le habría tomado menos de un día, aunque dice que reunir los materiales para el proyecto le llevó algunos meses.

Explica que, gracias a su póliza de seguro médico, solo tendrá que pagar unos 2.500 dólares, y que, si se combinan con los costes anuales del seguro, el total será de unos 8.500 dólares. En una secuencia cómica, se lamenta: «Ahora soy un esclavo de las deudas médicas. Tengo que vender todas mis cosas, tengo que vender las pertenencias de mis amigos».

Como se detalla en el vídeo de un poco más de 17 minutos, la parte más difícil de construir el dispositivo fue trabajar en el tubo de rayos X de vidrio convertidor de energía. Pero finalmente, Osman consigue construir una máquina de rayos X, en su garaje, que funciona con una fuente de alimentación de 60.000 voltios de 400 dólares, un tubo de vacío de rayos X de 155 dólares recuperado de un cabezal de rayos X dental desechado, varios contadores Geiger y un rollo de chapa de plomo. «Es el artilugio más peligroso que he construido nunca».

«Utilicé una fuente de alimentación variable de bajo voltaje para accionar el filamento del tubo, que controla la cantidad de rayos X generados», dice Osman. «Sin embargo, es difícil ver los rayos X, por lo que se utiliza una lámina especial de material llamada pantalla intensificadora para convertir los rayos X en luz visible, y luego estos fotones son capturados por una cámara DSLR que elegí por su extrema sensibilidad a la baja luz».

En cuanto a la seguridad, Osman es muy consciente de los peligros que conlleva la construcción y el uso de un dispositivo como este. Los rayos X son ondas de energía capaces de atravesar la piel y los huesos; cuando una persona recibe rayos X, su cuerpo absorbe parte de esa radiación que, con el tiempo, puede hacer que alguien sea susceptible de desarrollar cáncer en el futuro.

Si bien, completó la construcción, Osman ha desarmado la máquina, ya que solo la construyó «con fines de demostración» y no tiene la intención de usarla nuevamente. Bueno, tal vez se lo replanteé en caso de que reciba otra factura de hospital de más de $ 69,000.

No está demás insistir en los peligros del proyecto, por lo que no recomendamos intentar esto en casa. Un conocimiento profundo de la seguridad de las radiaciones y de los materiales de protección contra estas son absolutamente cruciales, y dado que las máquinas de rayos X requieren una fuente de alimentación de alto voltaje, el resultado podría ser mortal si se maneja mal. Osman es un experto en la materia, y además de haber llevado a cabo el proyecto satisfactoriamente, termina con una explicación entretenida a través de su canal de YouTube.

Brandon Córdova

Redactor de ciencia para Enséñame de Ciencia y comunicador científico en Somos Cosmos. Estudia Ingeniería Ambiental en la Universidad Privada del Norte (UPN).

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