Científicos acaban de batir el récord de la temperatura más fría nunca antes registrada

La temperatura de un cuerpo se puede definir como la vibración o movimiento y, en muchos casos choques que existen, entre los átomos que lo componen, mientras mayor sea el movimiento y las interacciones entre sus componentes la temperatura irá en aumento, y viceversa, si estos disminuyen la temperatura irá en descenso.

El calor producido por un cuerpo puede ser transferido a otro por contacto con el mismo, siendo esta transferencia un proceso unilateral dónde el de mayor temperatura transmite esa energía al de menor temperatura.

Los estudios relacionados al movimiento y quietud de las partículas nos han mostrado que existe una temperatura mínima en el universo donde ya no hay movimiento en las partículas, esta temperatura se alcanza a los 0 grados Kelvin o -273.15°C.

Sin embargo, este planteamiento teórico comienza a ser una realidad cada vez más cercana en los laboratorios de investigación, dónde los científicos han estado cerca de llegar al «0 absoluto».

En un laboratorio Alemán dónde se buscaba la creación momentánea de un quinto estado de la materia, «condensado de Bose-Einstein» que sólo puede formarse en un ambiente con temperaturas extremadamente frías, fue precipitado un gas magnetizado por un edificio de 120 m, obteniendo así una temperatura de sólo 38 billonésimas de grado por encima del «0 absoluto».

De acuerdo con los investigadores, en el «0 absoluto» la materia se comporta de una manera extraña, esto debido a que los objetos adquieren la forma y características que ya conocemos en parte gracias a la temperatura a la que nos encontramos. De otro modo podrían verse alteradas las propiedades que percibimos de los mismos, a tal grado que en el «0 absoluto» la luz misma podría comportarse como un líquido y ser vertida como si se tratase de un vaso de agua.

Los investigadores tomaron una nube de átomos de rubidio en estado gaseoso y enfriaron la cámara a una temperatura muy cercana al «0 absoluto», es interesante conocer qué fenómenos pueden ocurrir a dichas temperaturas y nuevas maneras de alcanzar este límite teórico en la quietud de los átomos.

Este experimento habría sido casi un récord mundial de la temperatura más baja registrada registrada en un laboratorio, debido a la cercanía que mostró al «0 absoluto».

“Este resultado allana el camino no solo para los estudios de sobremesa de la hidrodinámica cuántica, sino también para los dispositivos de polaritón a temperatura ambiente que pueden protegerse de forma robusta contra la dispersión” agrega el autor  a manera de perspectiva para estudios posteriores.

Los investigadores que trabajan con las partículas subatómicas serán los más interesados en vislumbrar el campo de la fluidez y características a temperaturas ultra frías donde estas puedan comportarse como átomos grandes o en dado caso alterar su naturaleza conocida. por los seres humanos

La información fue publicada en Nature Physics.

Christian Ávila

Licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México, gusto por las diversidades y con experiencia en técnicas moleculares y de diagnóstico, enfocado en el aprendizaje continuo y difusión de la ciencia

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