Científicos encuentran fósil de trilobite con cientos de «ojos», data de hace 390 millones de años.

Los trilobites son una especie extinta, del filo de los artrópodos, que ha sido ampliamente caracterizada, ya que se han encontrado fósiles de los mismos que datan de hace unos 522 millones de años y hasta hace 252 millones de años, habitaron la tierra una enorme cantidad de tiempo y ahora se encuentran inmortalizados en fósiles donde quedó plasmada su existencia.

Han sido utilizados en trabajos de estratigrafía para calcular la velocidad a la que tuvo lugar la diversificación de las especies, en un período conocido como la explosión del cámbrico, en este evento hubo una enorme cantidad de especies distintas que parecen haber surgido de la nada en poco tiempo.

Más allá de los cambios que este tuvo al diversificar y conformar diversas especies, es sorprendente la manera en que este complejo organismo desarrolló los primeros vestigios de lo que ahora de manera más compleja se utiliza para ver en muchos insectos.

Esa “creación divina” le permitió a muchos organismos dar un salto tremendo al comenzar a percibir su entorno con tonos tenues de luz y sombra, esto fue una ventaja tremenda frente a quienes no lo hacían y fue decisivo para las primeras relaciones presa-depredador.

Los estudios realizados desde la década de 1970 fueron fundamentales para que en la actualidad un grupo de investigadores liderados por Schoenemann lograsen por métodos modernos como la tomografía computarizada redescubrir y aceptar la hipótesis de los “ojos” primitivos que estos organismos presentaban.

La estructura y conformación de estos es muy parecida a la que vemos actualmente en insectos; estos están conformados por segmentos hexagonales que en su conjunto forman la estructura óptica, debajo de estos segmentos comúnmente se cuenta con ocho fotorreceptores capaces de captar la luz del medio exterior para posteriormente procesarla y formar una imagen más nítida del entorno.

A diferencia de los fotorreceptores actuales de los artrópodos, los encontrados en los Trilobites llegaban a encontrar sus omatidios, segmentos que componen su ojo, más separados entre sí, lo cual no ha podido ser explicado por los investigadores ya que de ese modo es menor la cantidad de luz que pasa a través de ellos; se cree que debajo de estos presentaban una estructura similar a la retina que nosotros tenemos y gracias a esta mejoraba su visión.

Tristemente este grupo de animales se extinguió hace millones de años en el período devónico, lo cual hizo que este sistema óptico pereciera con él, sin embargo para los investigadores les parece increíble el modo en que este desarrolló dicho sistema ocular, dicho en sus palabras “Un ojo hipercompuesto en esta forma es único en el reino animal”.

“Cada a uno de los ojos compuestos facopidos comprende varias decenas, en casos incluso cientos de pequeños sistemas oculares compuestos que componen una sola superficie visual” agregan a describir la morfología del órgano tan controversial.

 

La información anterior fue publicada en Scientific Reports el 30 de septiembre de 2021.

 

Christian Ávila

Licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México, gusto por las diversidades y con experiencia en técnicas moleculares y de diagnóstico, enfocado en el aprendizaje continuo y difusión de la ciencia

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