El efecto placebo: una ilusión increíble pero no es un medicamento.

Nadie duda que es extraño que una pastilla que no contiene nada sea uno de los más grandes misterios de la ciencia.

La palabra placebo procede del verbo latino placere, que significa complacer, y se refiere al deseo y a la voluntad de una persona que busca el cuidado y la ayuda del médico para ser curado.

Este término se utilizaba en la Edad media para nombrar a los lamentos que venían de las plañideras profesionales, que eran las mujeres a las que se les pagaba para ir a un entierro a llorar. En 1700 el término fue registrado en un diccionario médico como medicamento común, y en la siguiente edición, el significado de placebo cambió a simulador de medicamento. A través de la historia de la medicina se ha presentado el efecto placebo como arma ilusoria para curar enfermedades. Según Elsevier.

No obstante, el hecho de que el efecto placebo produzca resultados que no esperamos, no se le deben atribuir cualidades especiales, ni sobreestimar su poder. «Ni tratar de encontrar un lugar para él en la atención médica de los pacientes»  Se menciona en la publicación de Medical Journal of Australia.

Un artículo reciente de la Universidad de Sydney, dice que el hecho de que recientemente se esté sugiriendo que los placebos pudieran ser importantes para la atención clínica, son sugerencias sin fundamentos.

«Gran parte del discurso actual sobre el placebo parece centrarse más en consagrar los placebos como misteriosos y altamente efectivos y menos en hacer una diferencia práctica en la atención y los resultados del paciente» Según la publicación de Medical Journal of Australia.

Maher y sus coautores mencionan que los efectos de los placebos son mínimos, si se observa la gran cantidad de evidencia que existe.

«Una revisión Cochrane de placebos consideró 234 ensayos y concluyó que, en general, los placebos no producen beneficios importantes para la salud, excepto por algunos efectos pequeños e inconsistentes en los resultados autoinformados como dolor o náuseas», comentan los investigadores.

Sin embargo, no todos sostienen este argumento. Hay personas que piensan que se deberían utilizar los placebos como terapia sustituta médica para tratar a los pacientes, y aprovechar sus efectos para tener resultados clínicos. Además que no sería factible ya que para lograr algún efecto con el placebo, se debe preparar a los pacientes con mucha anticipación diciéndoles los beneficios de tomar la pastilla, y no se tiene este tiempo en una consulta médica normal.

Los científicos consideran que mientras no haya datos duros y reales no se puede traer al placebo como terapia médica.

«Los placebos siguen siendo importantes para los ensayos clínicos porque ayudan a lograr el cegamiento y, por lo tanto, el control del sesgo», se menciona en la publicación.

«Cuando se administra de forma ciega, un placebo proporcionará un efecto pequeño, pero el tratamiento real normalmente proporcionará mejores resultados para el paciente… Puede ser mejor descartar los placebos y, en cambio, tratar a los pacientes con tratamientos basados ​​en la evidencia». Mencionaron los investigadores.  

La publicación original se encuentra en: Medical Journal of Australia

Ricardo Costello

Egresado del Tecnológico de Monterrey. Apasionado por la Ciencia.

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