Extraño rayo azul es detectado por la estación espacial y se logra descifrar su origen.

La naturaleza planetaria es un complejo de sistemas que involucran un constante cambio en las condiciones ambientales que si bien, muchas veces es pequeño o imperceptible, puede llegar a alterar la complejidad ya conocida y mostrarnos fenómenos impresionantes.

Los rayos y relámpagos son unos de estos, formados a partir de las cargas eléctricas en los gases de las nubes y una diferencia de temperatura en las mismas.

Los relámpagos nunca tocan tierra y se ramifican en su trayecto a diferencia de los rayos, sin embargo ambos son conocidos por su grado de eventualidad. No obstante en años más recientes se ha escuchado hablar de otro tipo de rayos, más bien proyectados hacia capas más externas de la atmósfera, se trata de los rayos azules.

Los rayos azules o como se han denominado Blue jet, en español chorros azules, han sido captados en raras ocasiones y hasta el momento eran de origen un tanto desconocido, ya que no fue hasta en esta última ocasión en que los científicos lograron descifrar los sucesos que desencadenan su formación.

Los chorros azules son en gran medida parecidos a un rayo, ya que se trata de descargas eléctricas que llegan a presentar duraciones relativamente amplias, estamos hablando de varios cientos de milisegundos de duración.

Estos chorros azules se expanden formando una cónica, a partir de la región superior de las nubes y hasta llegar a alturas estratosféricas. Sin lugar a duda son fenómenos naturales sin precedentes y que gracias al equipo de trabajo de Neubert, recientemente se ha descrito la causa de estos y por qué tienen lugar en capas externas de la atmósfera.

Al tratarse de fuerzas similares a las de un rayo, se informa en la investigación que lo más probable es que se trate de una acumulación de distintas cargas eléctricas en una nube, donde estas difieren entre su región inferior, superior y externa a la nube, dicho por el investigador “se inician en una ruptura eléctrica entre la región superior cargada positivamente de una nube y una capa de carga negativa en el límite de la nube y en el aire por encima”, esta fragmentación se prolonga verticalmente, sin embargo hace falta ver y caracterizar hasta que altura esta se manifiesta.

Estos destellos se han relacionado en estudios anteriores con eventos de radiación intensa acompañados de pulsos magnéticos, la radiación por ondas de radio ha mostrado la generación de relámpagos desde la nube y hasta el suelo bajo condiciones muy puntuales y periodos muy cortos de tiempo, como se indica en el estudio “proponemos que los destellos de microsegundos son el equivalente óptico de los eventos bipolares estrechos negativos observados en ondas de radio”, pudiendo provocar del mismo modo rayos azules a la atmósfera.

 

La información fue publicada en la revista Nature.

Christian Ávila

Licenciatura en Biología en la Universidad Nacional Autónoma de México, gusto por las diversidades y con experiencia en técnicas moleculares y de diagnóstico, enfocado en el aprendizaje continuo y difusión de la ciencia

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