Una simple sustitución en la sal de mesa podría salvar millones de vidas, indica un nuevo estudio

La sal o cloruro de sodio (NaCl), es un ingrediente indispensable en la cocina, pero el consumo excesivo o el que a menudo tomamos como habitual de este ingrediente barato y abundante, tiene una desventaja definitiva según los resultados de un gigante estudio realizado en China.

El cuerpo humano necesita una pequeña cantidad de sodio (algo que comúnmente encontramos en la sal) para funcionar correctamente, pero hoy en día, la mayoría de la gente consume demasiada sal, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. En pocas palabras, demasiado sodio es malo para usted, mientras que los sustitutos de la sal con niveles reducidos de sodio y niveles elevados de potasio reducen la presión arterial.

Para los adultos: la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de 5 gramos (un poco menos que una cuchara de té) de sal al día.

Distintas investigaciones anteriores han analizado la relación entre los niveles excesivos de sodio en la dieta y las repercusiones en la salud, como el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Los profesionales de la salud han abordado este tema muchas veces, sin embargo, el prometedor sustituto de sal no ha conseguido eliminar la incertidumbre sobre su eficacia debido a que los ensayos clínicos han sido reducidos.

Ahora, un estudio gigante con una muestra de más de 20.000 personas ha encontrado que casi todo el mundo podría beneficiarse con este cambio.

«Casi todo el mundo come más sal de la que debería. Cambiar a un sustituto de la sal es algo que todo el mundo podría hacer si los sustitutos de la sal estuvieran en las estanterías de los supermercados», dijo Bruce Neal del Instituto George para la Salud Global.

«Si se cambiara la sal por el sustituto de la sal en todo el mundo, se evitarían varios millones de muertes prematuras al año», agregó.

Un total de 20,995 personas se inscribieron al ensayo desde abril de 2014 hasta enero de 2015. El ensayo fue abierto y aleatorizado en 600 pueblos de las zonas rurales de cinco provincias de China: Hebei, Liaoning, Ningxia, Shanxi y Shaanxi.

Después de que comenzara el experimento, 4 172 murieron, más de 3 000 experimentaron un derrame cerebral y más de 5 000 tuvieron algún tipo de evento cardiovascular, un resultado esperado por la edad y estado de la salud de las personas al comienzo del ensayo. «Los participantes tenían antecedentes de accidente cerebrovascular o tenían 60 años o más y tenían presión arterial alta», se indica en el artículo.

En los resultados de la modelización se estimó que 365.000 accidentes cerebrovasculares, 461.000 muertes prematuras y 1.204.000 eventos vasculares podrían evitarse cada año con el uso de un sustituto de la sal, únicamente en la población de China.

Los resultados también indican que los consumidores del sustituto son menos propensos a sufrir accidentes cerebrovasculares en comparación con los consumidores habituales de sal, menos probabilidades de eventos cardiovasculares significativas y muerte.

Con respecto al costo, los investigadores señalan que sería aproximadamente un 50 por ciento más, pero como la sal común es barata y no se necesita mucho para la cocina, la sustitución sería bastante asequible.

«Esta es, sencillamente, la investigación más valiosa en la que he participado. Cambiar la sal de mesa por un sustituto de la sal es una oportunidad muy factible y de bajo coste para obtener un enorme beneficio para la salud mundial», dijo Bruce Neal, investigador principal.

El estudio se encuentra publicado en la New England Journal of Medicine y en European Society of Cardiology Congress in Paris.

Brandon Córdova

Escritor aficionado de ciencia. Estudia Ingeniería Ambiental en la Universidad Privada del Norte (UPN).

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